Durante un trayecto de exportación, un contenedor puede alcanzar temperaturas de hasta 60 °C durante el día y descender drásticamente por la noche, generando el fenómeno conocido como “lluvia de contenedores”. La humedad atrapada se condensa en el techo y cae sobre la mercancía, provocando oxidación y moho en cuestión de días.

En estos escenarios, la selección técnica es clave; no todos los desecantes responden de la misma manera ante condiciones extremas, por lo que es necesario evaluar cada ruta logística para determinar si se requiere una barrera física, una atmósfera controlada o una solución combinada. Gran parte de los problemas de corrosión en el comercio exterior provienen de un embalaje mal aplicado.

Por ello, optimizar el uso y la colocación de materiales anticorrosivos resulta más efectivo que simplemente incrementar su cantidad. En ADS Industrial desarrollamos soluciones hechas para asegurarte de que tus productos lleguen a su destino en condiciones óptimas, sin importar los cambios climáticos del trayecto. Nota 4: El error de comprar por precio y no por solución.